domingo, 5 de agosto de 2012
Capítulo 10.
-¿Crees que debo invitar a Cristina?
David se encogió de hombros y miró a su mujer.
-Es tu amiga, tú sabrás.
-¿No es tu amiga ya, no?- Preguntó ella.
-Es difícil.
-Lo sé - Yolanda suspiró sonoramente. –Tiene que arreglar las cosas, ha venido para eso.
-Y tú la has ayudado -Dijo David con rintintín.
-¿Me lo vas a estar recordando toda la vida? ¡Es mi amiga!- Dijo ella, alzando el tono de voz.
-¿Y por qué sea tu amiga, te parece bien lo que hizo?
-No me parece bien. No me parece nada bien, pero si ahora viene y quiere arreglarlo, no voy a ser yo quién le cierre las puertas. Es mi amiga, no pienso dejarla.
-¿Aunque ella te haya dejado cuatro años?
-También ha querido solucionarlo conmigo. Y lo hemos solucionado, hemos estado hablando. Mucho, y he querido solucionarlo. Ha sido y siempre será mi amiga, he tenido que perdonarla, mi corazón la echaba de menos. No podía vivir más sin ella, se ha perdido demasiados momentos importantes en mi vida, no quiero que se pierda más. Y si viene pidiendo una segunda oportunidad, yo se la daré – Yolanda se levantó de la mesa y se marchó a la cocina. Necesitaba un vaso de agua, se había puesto bastante nerviosa.
David acabó el documento que estaba escribiendo en el ordenador y le dio al botón de guardar. Se levantó y se fue a la cocina. Abrazó a Yolanda por la espalda y le dio un beso en el cuello.
-Perdóname.- Musitó.- Será algo que no voy a poder olvidar en la vida. Carlos quedó destrozado.
-Pero ella quiere arreglarlo. Pedir perdón, se ha arrepentido cada día durante estos cuatro años.
-¿Y por qué no ha vuelto?
-Por miedo a esto. Miedo al rechazo. No sé qué pasará cuando se vean ella y Carlos, otra vez digo, pero ella no quiere el rechazo, o se volverá a marchar.
-Siempre huye - Murmuró David.
-Ese es su problema. No se enfrenta a sus problemas, y ha llegado la hora de que lo haga. Tiene que enfrontarse a lo que siente.
-Entonces invítala - Le dijo David.- Seguramente le haga ilusión volver a encontrarse con todos; con Blas, con María…
-Pero va a ir Carlos - Dijo Yolanda.
David se había convertido en una especia de mánager para Blas, que estaba preparando su segundo álbum. Después de que el grupo se separara, Blas había emprendido su carrera en solitario y le estaba yendo fenomenal. Su voz era espectacular, y todas las fans de Auryn le habían seguido y ayudado a conseguir la fama que ahora tenía. La fiesta era para la presentación de la reedición de su segundo disco, con un par de canciones más y una colaboración. La fiesta se haría en el hotel Ritz, en una sala para eventos y constaría de una cena y después, un baile. Era una presentación un tanto inusual para el disco de Blas, pero esta era la oficial, en esa fiesta se decidirían muchos conciertos para su próxima gira y se acabarían de cerrar grandes acuerdos. Irían los amigos más cercanos, así como representantes de algunas cadenas de televisión y radio. La fiesta de presentación con los fans tendría lugar una semana después en un conocido centro comercial.
Yolanda y David estaban ultimando los últimos detalles, tanto la lista de invitados como la cena que se iba a servir. Cristina y acompañante fueron los últimos nombres añadidos a la lista.
-No creo que pase nada con Carlos - Murmuró Yolanda, aún abrazada a David. Ella sabía lo que había pasado entre Carlos y su amiga. No sabía si David estaba al caso.
-¿Por?- David preguntó.
-Por qué… -Yolanda negó con la cabeza.- Por nada, cosas.
-Tú sabes algo - David la miró a la cara, sonriendo.- Tú sabes algo.- Volvió a repetir cuando ella negó con la cabeza, riendo.- Dímelo o te hago cosquillas.- David colocó sus manos en la cintura de Yolanda, preparado para hacerle cosquillas si ella se resistía mucho.
-Vale, vale, te lo contaré.- Dijo ella separándose de él.
David empezó a andar hacia el comedor, con una taza de café, mientras que Yolanda subió al piso de arriba a controlar que los niños seguían durmiendo. Bajó las escaleras de dos en dos, y cuando llegó al comedor se dejó caer en el sofá, con las piernas encima de su marido.
-Suerte que he dejado la taza de café sobre la mesa.- Rió él.- Si no, ya estaría empapado.- No esperó a que Yolanda dijera algo, y disparó.- Cuéntame lo de Cristina y Carlos.
-Pues…- Yolanda no sabía por dónde empezar.- ¿Tú sabías que Cristina fue a buscar a Carlos al trabajo?- David negó con la cabeza.- Pues lo hizo. ¡Está loca! Yo le dije que no lo hiciera…
-¿Tú le dijiste dónde trabajaba Carlos?
-Yo se lo dije. No esperaba que fuera a buscarlo…- Confesó Yolanda.
-¿Y qué pasó?- Quiso saber David.
-Pues Carlos la invitó a ir a su casa.- David abrió los ojos, atónito.- Le sirvió una copa y estuvieron hablando… De por qué había vuelto, qué pasó en Barcelona… Y al llevarla a casa…- Yolanda no sabía cómo decirlo y empezó a reírse.
-¿Qué, qué? ¡Pareces una novela!
-¡Al volver a casa se besaron!- Gritó Yolanda y después se tapó la boca por si el grito había despertado a sus hijos. David la miró, atónito, sin creérselo.
Cristina Noyes © 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario