domingo, 5 de agosto de 2012
Capítulo 9.
La abrazó por la espalda, besándola levemente sobre su hombro desnudo. Carlos sabía que eso no estaba bien, que no debía haberlo hecho. No debía de haberla llamado, pero era la única amiga que tenía. Acarició su hombro. Su piel era tan suave… Le gustaba, le gustaba mucho, pero no para tener una relación, no con ella. Eran amigos, nada más. Amigos con derecho a roce, pero amigos al fin. Carlos suspiró y ella se dio media vuelta, mirándolo a los ojos.
-Sigues preocupado, ¿Verdad?
-Para no estarlo - Murmuró él.
-Y te arrepientes de esto, ¿verdad? – Ella se levantó de la cama. No iba a taparse, Carlos la había visto muchas veces desnuda, ya no le importaba. Anduvo hasta la silla dónde había dejado la ropa y empezó a vestirse mientras Carlos, a su espalda, intentaba justificarse.
-No, no me arrepiento, o sí. No sé cómo va a repercutir esto en…
-¿En ella, en vuestra relación? Sinceramente, no creo que se lo digas, Carlos - Carol se puso la camiseta y acabó de atar el botón de su pantalón, se giró, mirando a Carlos y se sentó en la cama, acarició su rodilla y lo miró a los ojos.- Piénsalo por un momento, ¿Qué sientes por ella, qué quieres?
-¿Qué quiero?- Preguntó Carlos, sin entender muy bien la pregunta.
-Qué esperas llegar a volver a tener con ella – Carol se pensó aquella frase, pero creyó que era bastante entendible.
-No espero volver a tener nada con ella - Dijo Carlos, pero no estaba muy seguro de sus palabras.
-Mientes - Sonrió ella.- Lo veo en tus ojos. Quieres volver a estar con ella. ¿Me equivoco?
-No sé si realmente quiero. Creo que esto debo pensármelo.
-Hazlo a solas. No me llames, que ya ves cómo acabamos - Dijo ella riendo, para quitarle hierro al asunto. Acababan de acostarse y eso que ella sólo había ido a hablar, a dar consejo.- Tienes que pensarte muy bien qué quieres con esa chica. Recuerda que salió corriendo el día de tu boda, se marchó con uno de tus mejores amigos.
-Yo la había engañado -Dijo Carlos.
-Ella también. Fue ella la que jodió la boda, no tú. Fue ella la que se rajó, la que lo tiró todo por los aires, la que se marchó y puso kilómetros por medio. ¿Por qué ha vuelto ahora, cuatro años después? ¿Sigue con Álvaro? ¿Qué busca ella?
Carlos tardó unos segundos en asimilar esas preguntas y responderlas mentalmente. Después Miró a Carol y contestó.
-Sí, ella fue la que lo dejó todo, pero fue por mi culpa.
-No puedes culparte… - susurró ella, mientras Carlos seguía su explicación.
-No sé por qué ha vuelto, quiere pedirme perdón - Carlos pensó que no debía haber dicho esto último, pero siguió.- No sigue con Álvaro, él la dejó por una de sus alumnas.
-¡Ves!- Gritó Carol.- Como él la ha dejado, ahora vuelve buscándote a ti. ¿No lo ves?- Carol chasqueó los dedos y Carlos se dejó caer sobre la cama.- Busca una segunda oportunidad, por que la han rechazado - Carlos no quería ni escucharla, cerró los ojos y volvió a recordar el beso de Cris.- Es una interesada, ha vuelto porque estaba sola. ¿Qué pasaría si tu tuvieras pareja, volvería a marcharse?
-¿Qué dices?- Carlos se incorporó de golpe.
-¿Y si ha vuelto para estar contigo, porque estaba sola, porque la han dejado…?
-¿Y si ha vuelto porque se ha dado cuenta de que me quiere?
-Hola, ¿Vives en Nunca Jamás? ¡Te dejó el día de vuestra boda, se largó con tu mejor amigo! ¡Han pasado cuatro años! Por el amor de Dios, Carlos…- Susurró Carol y Carlos no pudo más que reírse.- No, no te rías.- Dijo ella, haciéndose la enfadada.
-No te enfades…- Murmuró Carlos con la boca pequeña y la besó en el hombro. Al ver que ella seguía igual, empezó a hacerle cosquillas.
Carol cayó encima de la cama, riendo a carcajadas, mientras él le hacía cosquillas por la cintura. Conocía sus puntos débiles. Carlos se subió encima de ella y siguió con las cosquillas por la cintura, mientras ambos no podían parar de reír.
-¡Carlos Pérez Marco, aún eres un crío!- Gritó ella, como pudo, entre risas. Carlos paró y se dejó caer a su lado, con la respiración agitada.- ¿Vas a darle otra oportunidad?- Preguntó la chica, jadeante aún.
-Si la quiere, va a tener que ganársela. ¿Crees de verdad que quiere volver conmigo?
-Ha vuelto a Madrid, te fue a buscar al trabajo, las llamadas… Y el beso.
-El del beso fui yo.
-¿Qué?- Carol se incorporó y miró a Carlos con una expresión dura en la cara.- ¡Me dijiste que fue ella!
-Ella se acercó para besarme, dos besos, besos de despedida, pero no pude evitarlo, mucho tiempo sin ella. Demasiados sentimientos.
-Todavía la quieres - Murmuró Carol con una expresión triste en su cara.- Te entiendo.
-¿Sabes?... – No acabó la frase, la desechó, encontró otra mejor.- ¿Nunca has querido tanto a alguien como para dejarlo ir, solamente para que sea feliz?
Cristina Noyes © 2012
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